Autor: Tomás A. Román-de la Fuente.
En esta página encontrarán un listado de epítetos específicos en nombres científicos de animales, junto con su pronunciación y etimología. La pronunciación está basada en mi futuro libro Pronunciación de la Nomenclatura Científica, en colaboración con el Dr. Alejandro Bayer, en el cual utilizamos como base la pronunciación eclesiástica del latín, con un repaso por la historia de la lengua y de la zoología.
Se ocupará el Alfabeto Fonético Internacional (AFI) para explicar de manera escrita la pronunciación, junto con una redacción más sencilla y amena entre comillas españolas (« »). Cabe destacar que el AFI se encuentra modificado, omitiendo algunas reglas y símbolos más aptos para lingüistas y fonólogos (e. g. el alargamiento de vocales [ː]) que para zoólogos sensu lato. Además, la sílaba acentuada se representa con una tilde (´) en la vocal correspondiente.
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El orden de este listado de nombres es alfabético:
- aeneus – [é.ne.us], «éneus». Adjetivo latino (aēneus) que significa «cobre; bronce» o «hecho de cobre/bronce». También se puede encontrar como aenea («énea»), aeneum («éneum») o la forma alternativa aheneus («aéneus»).
- albemarlensis – [al.be.mar.lén.sis], «albemarlénsis». Epíteto geográfico neolatino que significa «de Albemarle» (antiguo nombre inglés de la isla Isabela, en el archipiélago de Galápagos). Formado por el topónimo Albemarle + el sufijo latino –ēnsis (originario de o perteneciente a un lugar).
- apteros – [áp.te.ros], «ápteros». Del griego antiguo ἄπτερος (ápteros), «áptero» (sin alas). También se puede encontrar como apterus («ápterus»), aptera («áptera»), apterum («ápterum»).
- annulatus – [an.nu.lá.tus], «anulátus». Del latín annulātus, forma alternativa de anulātus («anillado; encadenado»).
- araucanus – [a.ra.u.ká.nus], «araukánus». Adjetivo neolatino que significa «araucano» o «relativo a la Araucanía». Proviene de la latinización del etnónimo mapuche. Variantes: araucana («araukána»), araucanum («araukánum»).
- brevipennis – [bre.vi.pén.nis], «brevipénis». Significa «de alas cortas», del latín brevis («corto») + pennis («alas»). Forma alternativa: brevipenna (neutro).
- catus – [ká.tus], «kátus». Del latín cattus, «gato».
- caudatus – [kau.dá.tus], «kaudátus». Del latín caudātus, adjetivo que significa «provisto de cola» o «con cola larga». Deriva de cauda («cola») + el sufijo –ātus (posesión de una cualidad). Variantes: caudata («kaudáta»), caudatum («kaudátum»).
- chilensis – [t͡ʃi.lén.sis], «chilénsis». Significa «chileno». La pronunciación recomendada aquí es /t͡ʃ/ sobre /k/ debido a la etimología del nombre (esto se debate en profundidad en el libro). También se puede encontrar en su forma nominativa neutra chilense («chilénse») o chiliensis/chiliense, proveniente del nombre en francés de Chile, Chili.
- cyanoleucus – [t͡ʃi.a.no.lé.u.kus], «chianoléucus». Adjetivo compuesto neolatino que significa «azul y blanco». Del griego antiguo κύanos (kýanos, «azul oscuro») + λευκός (leukós, «blanco»). Variantes: cyanoleuca («chianoléuca»), cyanoleucum («chianoléucum»).
- coquimbensis – [ko.kim.bén.sis], «cokimbénsis». Significa «coquimbano» (en relación a Coquimbo, ciudad chilena).
- crassus – [krás-sus], «krásus». Palabra latina que puede significar «denso, grueso, sólido» o «gordo». También se puede encontrar como crassum («krásum»), crassa («krása»), crassae («kráse»).
- cucumis – [kú.ku.mis], «kúkumis». Del latín cucumis, «pepino», «melón», «sandía». Forma alternativa: cucumeris (genitivo).
- cuniculus – [ku.ní.ku.lus], «kuníkulus». Del latín cunīculus, «conejo».
- elegans – [é.le.gans], «élegans». Del participio presente latino ēlegāns (genitivo elegantis), que originalmente significaba «selecto» o «esmerado», evolucionando a «elegante, refinado, agraciado».
- erythrocephalus – [e.rit.ro.t͡ʃé.fa.lus], «eritrochéfalus». Adjetivo neolatino que significa «de cabeza roja». Del griego antiguo ἐρυθρός (erythrós, «rojo») + κεφαλή (kephalē, «cabeza»). Variantes: erythrocephala («eritrochéfala»), erythrocephalum («eritrochéfalum»).
- europaeus – [e.u.ro.pé.us/, «européus». Del latín Eurōpa + eus («de o perteneciente a Europa»). Variantes: europaea («européa»), europaeum («européum»).
- familiaris – [fa.mi.li.á.ris], «familiáris». Del latín familia («familiar, familia») + -aris. Significa «familiar, íntimo, amistoso; que pertenece a la familia; habitual; apropiado». También significa «de o que pertenece a los sirvientes», pero su uso con este significado en nombres científicos no debe ser habitual o directamente inexistente.
- fragilicornis – [fra.ʝi.li.kór.nis], «frayilikórnis». Significa «de cuernos frágiles» (fragilis + cornis).
- fulgens – [fúl.ʝens], «fúlyens». En latín fulgēns significa «brillante; reluciente».
- glaber – [glá.ber], «gláber». Adjetivo latino que significa «suave; lampiño».
- gracilis – [grá.t͡ʃi.lis], «gráchilis». Del latín gracilis, «delgado, flaco» o «escaso, limitado». Formas alternativas: gracile (neutro), gracilior (comparativo), gracillimus (superlativo).
- grantii – [grán.ti.i], «grántii». Nombre que hace generalmente honor al explorador escocés James Augustus Grant, aunque podría ser en honor a otra persona de apellido Grant en algún caso en específico.
- gryphus – [grí.fus}, «grífus». Del latín gryph, a su vez del Griego Antiguo γρύψ (grúps), que significa «grifo», refiriéndose generalmente al animal mitológico con cuerpo de león y alas de águila.
- guttatus – [gut.tá.tus], «gutátus». Del latín guttātus, que significa «moteado, goteado, salpicado de gotas o manchas». Deriva de gutta («gota») + el sufijo –ātus. Variantes: guttata («gutáta»), guttatum («gutátum»).
- jacobita – [ʝa.ko.bí.ta/, «yacobíta». Del latín Jācōbus (nombre de persona) + –ita (que denota adherente o seguidor de una persona). Es decir, «seguidor o adherente de Jacobo».
- jubatus – [ʝu.bá.tus], «yubátus». Del latín iuba, «melena; cresta» + –ātus (indica posesión de una característica). Es decir, «que posee melena o cresta».
- longirostris – [lon.ʝi.rós.tris], «lonyiróstris». Compuesto latino que significa «de rostro largo» o «de pico largo». Del adjetivo longus («largo») + el sustantivo rostrum («pico, rostro»).
- lupus – [lú.pus], «lúpus». Del latín lupus, «lobo».
- maculatus – [ma.ku.lá.tus], «makulátus». Del latín maculātus, participio perfecto pasivo del verbo maculāre («manchar, amancillar»). Significa «manchado» o «moteado». Variantes: maculata («makuláta»), maculatum («makulátum»).
- magallanicus – [ma.gal.lá.ni.kus], «magalánikus». Adjetivo neolatino que significa «magallánico; perteneciente o nativo de la región de Magallanes o del Estrecho de Magallanes». Nombrado en honor al navegante Fernando de Magallanes. Variantes: magallanica («majelánika»), magallanicum («majelánikum»).
- magellanicus – [ma.ʝel.lá.ni.kus], «mayelánikus». Adjetivo neolatino que significa «magallánico; perteneciente o nativo de la región de Magallanes o del Estrecho de Magallanes». Nombrado en honor al navegante Fernando de Magallanes. Variantes: magellanica («majelánika»), magellanicum («majelánikum»).
- maximus – [mák.si.mus], «máksimus». Adjetivo latino en grado superlativo (maximus, de magnus). Significa «el más grande», «el mayor» o «máximo». Variantes: maxima («máksima»), maximum («máksimum»).
- melanoleucus – [me.la.no.lé.u.kus], «melanoléucus». Adjetivo neolatino que significa «negro y blanco». Proviene del griego antiguo μέλας (mélas, «negro») + λευκός (leukós, «blanco»). Variantes: melanoleuca, «melanoléuca»; melanoleucum, «melanoléucum».
- nigricollis – [ni.gri.kól.lis], «nigrikólis». Epíteto compuesto neolatino que significa «de cuello negro». Del latín niger («negro») + collis («cuello», derivado dialectal o adaptado en zoología para la zona cervical).
- obscurus – [ob.skú.rus], «obskúrus». Adjetivo latino (obscūrus) que significa «oscuro». Variantes: obscura («obskúra»), obscurum («obskúrum»).
- olivaceus – [o.li.vá.t͡ʃe.us], «olivácheus». Adjetivo latino (olivāceus) que significa «del color de la oliva» o «verdoso-oliva». Deriva de oliva («olivo, aceituna»). Variantes: olivacea («oliváchea»), olivaceum («olivácheum»).
- orientalis – [o.ri.en.tá.lis], «orientális». Del adjetivo latino orientālis, «oriental; del este». También puede significar «revelarse», aunque en nombres científicos solo he encontrado nombres que hacen referencia al primer significado.
- oryzae – [o.rí.dse], «orídse». Del latín orȳza y este a su vez del griego antiguo ὄρῡζα (órūza), ὄρῡζον (órūzon), «arroz». En zoología se aplicaría para una especie que se alimente de este cereal, como el gorgojo del arroz (Sitophilus oryzae).
- pallidicollis – [pal.li.di.kól.lis], «palidikólis». Significa «de cuello pálido» (pallidus + collis).
- pallididicollis – [pal.li.di.di.kól.lis], «palididikólis». Significa «de cuello pálido» (pallidus + collis). Desconozco la razón del segundo «di», pero probablemente sea un lapsus calami. Epíteto específico del tenebriónido Allecula pallididicollis.
- patagonicus -[pa.ta.gó.ni.kus], «patagónikus». Significa «patagónico; proveniente de la Patagonia». También puede aparecer como patagonicum («patagónikum»)y patagonica («patagónika»).
- penai – [pe.ná.i], «penái». En honor al apellido Peña. Si el epíteto está presente en especies de insectos chilenos suele referirse a Luis Peña Guzmán (1921-1995). Cabe destacar que, aunque en teoría la pronunciación debería ser «péñai», casi todos los entomólogos pronuncian «penái», por lo que me parece correcto respetar esta última forma, ya que no no se latinizó el nombre, pasando la «ñ» a «gn».
- pulchellus – [pul.kél.lus], «pulkélus». Significa «pequeño hermoso». Variantes: pulchella («pulkéla»), pulchellum («pulkélum»).
- punctipennis – [punk.ti.pén.nis], «punctipénis». Adjetivo latino que significa «alas moteadas/perforadas» o «aletas moteadas/perforadas». Es la combinación de punctus, «perforado» o «punteado, marcado con puntos» + penna, «ala, pluma» o «aleta». El uso de este epíteto en fauna marina (con aletas) no ha sido encontrado por el autor, pero sí punctipinnis.
- punctipinnis – [punk.ti.pín.nis], «punctipínis». Adjetivo latino que significa «alas moteadas/perforadas» o «aletas moteadas/perforadas». Es la combinación de punctus, «perforado» o «punteado, marcado con puntos» + pinnis, una forma dialectal de penna, «ala, pluma» o «aleta».
- rubidus – [rú.bi.dus], «rúbidus». Adjetivo latino (rūbidus) que significa «rojo oscuro». Variantes: rubida («rúbida»), rubidum («rúbidum»).
- ruficapillus – [ru.fi.ka.píl.lus], «rufikapílus». Adjetivo compuesto latino que significa «de cabello pelirrojo» o «de corona/cabeza rojiza». Del latín rufus («rojo, pelirrojo») + capillus («cabello»). Variantes: ruficapilla («rufikapíla»), ruficapillum («rufikapílum»).
- salignus – [sa.líɲ.nus], «salíñus». Del adjetivo relacional latino salignus, «sauce; relativo al sauce». Variantes: saligna («salíña»), salignum («salíñum»).
- sanguinicollis – [sa.gwi.ni.kól.lis], «sangwinikólis». Del latín « de cuello sanguinolento; de cuello rojo sangre» (sanguinis + collis).
- semiobscurus – [se.mi.ob.skú.rus], «semiobskúrus». Significa «parcialmente oscuro». Variantes: semiobscura («semiobskúra»), semiobscurum («semiobskúrum»).
- silvestris – [sil.vés.tris], «silvéstris». Del latín silva, «bosque» + –estris = «de o que pertenece a un bosque; forestado; rural, salvaje, que vive en el bosque».
- sinensis – [si.nén.sis], «sinénsis». Del latín sinēnsis, «chino» (Sīnae, «China; chinos» + –ēnsis (originario de un lugar; relativo a un lugar).
- subitus – [sú.bi.tus], «súbitus». Adjetivo latino que significa «repentino; inesperado». Es el participio pasivo perfecto del verbo subeō. Variantes: subita («súbita»), subitum («súbitum»).
- thermarum – [ter.má.rum], «termárum». Del latin thermārum, genitivo plural de therma («cálido; baño caliente»), a su vez del griego antiguo θερμός (thermós).
- varius – [vá.ri.us], «várius». Significa «variado; diferente; diverso», aunque en la zoología también se aplica para hacer referencia a que el animal es «moteado; jaspeado; manchado; de apariencia o coloración irregular; multicolor». Proviene del latín varius, de vārus («encorvado; patizambo; diferente») + –ius (usado para la formación de adjetivos). Variantes: varium («bárium»), varia («bária»).
- vulgaris – [vul.gá.ris], «vulgáris». Del latín vulgāris, adjetivo derivado de vulgus («la gente común, el vulgo»). Significa «común, ordinario, frecuente, compartido por todos».

