Thylamys pallidior

Phylum Chordata | Clase Mammalia | Orden Didelphimorphia | Familia Didelphidae

Investigador(es) a cargo: Tomás Román de la Fuente.

Citar como: Román-de la Fuente, T. Thylamys pallidior. ChileFauna. Recuperado el [inserte fecha de consulta] de [URL]

Esta página ha sido realizada en colaboración con la ONG Mamíferos de Chile.

Thylamys pallidior (Thomas, 1902)

Nombre(s) común(es): yaca del norte; llaca de la puna; marmosa pálida; llaca andina; comadrejita de vientre blanco.

Nombre en inglés: White-bellied fat-tailed mouse opossum

Etimología: El nombre del género proviene del griego thylakos, que significa «bolsa» (marsupio), y mys, que significa «ratón». La etimología del epíteto específico deriva del latín pallidus, que significa «pálido» (Braun et al. 2010).

Sinonimia

La sinonimia de T. pallidior es:

  • Marmosa elegans pallidior Thomas, 1902
  • Didelphys elegans pallidior Trouessart, 1905
  • Didelphys pallidior Matschie, 1916
  • Marmosa bruchi Thomas, 1921
  • Marmosa elegans fenestrae Marelli, 1932
  • Marmosa pallidior Tate, 1933
  • Marmosa pulchella Cabrera, 1958
  • Marmosa pusilla bruchi Cabrera, 1958
  • Marmosa pusilla pallidior Cabrera, 1958
  • Thylamys pusilla bruchi Cabrera, 1958
  • Thylamys pusilla pallidior Cabrera, 1958
  • Thylamys pallidior Gardner y Creighton, 1989

Subespecies

No hay subespecies reconocidas.

Descripción morfológica

Este marsupial nativo mide entre 73 y 139 mm de largo corporalmente y entre 174-277 mm de longitud total (incluyendo cola, la cual mide en promedio 115 mm), siendo un poco más pequeño que T. elegans. Presenta una pelaje denso y relativamente largo (más largo que el de T. elegans), con una zona dorsal predominantemente gris (más oscuro en la línea media), lateralmente enseña bandas más claras y el vientre es color blanco (a diferencia de otras especies del género, que poseen un vientre con pelos color crema). La bulla timpánica es ampliamente desarrollada si se le compara con la de T. elegans. Presenta fenestración palatal extensiva.  En contraste con T. elegans, el cráneo de  T. pallidior es más corto y delicado y con un rostro  también más corto. Este último además posee una coloración más clara que el pelaje del dorso o de los lados. Cola bicolor oscura (gris o marrón oliva) dorsalmente y más clara (blanca o blanca-amarillenta) ventralmente, levemente más larga que el largo de la cabeza-cuerpo. Esta última, al igual que en T. elegans, se encuentra cubierta por escamas y pelos, y es prensil. Durante períodos invernales es igualmente capaz  de almacenar grasa en la cola, especialmente en la  base de ésta. Patas más pequeñas  que las de T. elegans, de color blanco-grisáceo a blanco. La hembra no presenta marsupio (Iriarte, 2008; Muñoz & Palma, 2009; Braun et al., 2010; Iriarte et al., 2011).

Ilustración de una yaca del norte o marmosa pálida (Thylamys pallidior). © Fernanda Manchego (ONG Mamíferos de Chile)

Hay autores que dicen que la máscara periocular negra se encuentra reducida, mientras que Braun et al. (2010) mencionan que esta se encuentra desarrollada y se extiende hasta la nariz.

La fórmula dentaria es:

5.1.3.4
4.1.3.4

Distribución y hábitat

Distribución global: Argentina, Bolivia, Chile, Perú.

Regiones de Chile que habita: Tarapacá, Antofagasta, Atacama.

iNaturalist (4 de mayo de 2025) Tarapacá hasta Antofagasta.

Cotas de altitud: ¿?

Se le encuentra en el sur de Perú, norte de Chile y al suroeste de Bolivia, yéndose hacia el sur a lo largo de las pendientes orientales de los Andes hasta los 42° S en el sur de Argentina (Braun et al. 2010).

En Argentina se le puede encontrar en Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Chubut, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis y Tucumán (Flores 2006). Habita principalmente el desierto del Monte, la Puna y la estepa patagónica (Albanese 2011).

Se le puede encontrar desde el nivel del mar hasta los 4.500 m.s.n.m., pero en el altiplano prefiere pendientes rocosas por sobre los 3.000 msm; generalmente en áreas secas, aunque algunas veces próximas a zonas con cierta humedad, con vegetación xérica asociada a cuerpos de agua y bofedales. También se encuentra en algunas zonas costeras como la península de Mejillones (región de Antofagasta) y en el Parque Nacional Pan de Azúcar (regiones de Antofagasta y Atacama). Los especímenes capturados por Mel Schamberger en la Región de Tarapacá (reportados en Pine et al. 1979) fueron igualmente capturados en zonas próximas a charcos de agua o pequeñas pozas algunas veces asociadas a algún tipo de vegetación. De igual modo, la especie se encuentra en las quebradas del norte de Chile que cruzan el desierto de Atacama. En Vallenar (III Región) habita en áreas con vegetación arbustiva asociadas a la Cordillera de la Costa, en cuevas y madrigueras abandonadas (Iriarte, 2008; Muñoz & Palma, 2009; Braun et al., 2010; Iriarte et al., 2011).

Braun et al. (2010) menciona que T. pallidior se encuentra en desiertos, semi-desiertos y estepas, incluyendo el Desierto de la Costa, Andes, puna, prepuna Desierto del Monte y estepa patagónica. Generalmente habita zonas con poca vegetación, que pueden ser rocosas o estar asociadas a cuerpos de agua.

En la Región de Antofagasta y el altiplano prefiere ambientes xéricos, con pendientes, cercanos a cuerpos de agua, y habita cuevas y nidos abandonados, a diferencia de la Región de Atacama, donde se muestra asociado a ambientes de matorral con hábitos arborícolas (Iriarte et al., 2011).

Dieta

Se alimenta principalmente de artrópodos (coleópteros, ortópteros, mantodeos, lepidópteros, dípteros, himenópteros, arañas y quilópodos) y sus larvas, y de pequeños vertebrados (como lagartijas, aves y roedores), pero hojas, frutas y semillas también son parte importante de su dieta (Iriarte, 2008; Muñoz & Palma, 2009; Braun et al., 2010; Iriarte et al., 2011).

Un estudio enseño que comía hasta 20 escarabajos por noche y las alas y exoesqueleto eran descartados (Braun et al., 2010).

Albanese (2011) estudió a T. pallidior en el desierto de Monte central, Argentina, y los resultados enseñan que se alimenta principalmente de artrópodos (70%) y en menor proporción de hojas (25% aprox.), algunos frutos y semillas (< 5%).

Conducta y reproducción

Los estudios de la ecología de T. pallidior son escasos. Schamberger (en Pine et al. 1979) reporta la presencia de la llaca de la puna en asociación con roedores sigmodontinos tales como Akodon albiventer, Phyllotis darwini y Phyllotis magister. Por otro lado, tal como la mayoría de los marsupiales, T. pallidior es de hábitos nocturnos. En Argentina se descubrió que posee hábitos  escansoriales (relacionado a la escalada),  seleccionando  las  mayores  alturas  de  los  algarrobos  (Prosopis flexuosa)  para  desplazarse  en  el  estrato  arbóreo  (Iriarte, 2008; Muñoz & Palma, 2009; Albanese, 2011; Iriarte et al., 2011).

Es posible que los refugios sean construidos en agujeros de árboles, bajo rocas o en hoyos debajo de los arbustos.

De acuerdo a estudios realizados en Bolivia, T. pallidior alcanza la pubertad al año de edad (Iriarte et al., 2011). La hembra se reproduce y da a luz 1 a 3 veces por año, y el número de crías puede ser 15 o menor. Los nidos son construidos con pasto, plumas y otros elementos que puedan ser encontrados bajo o entre las rocas (Braun et al., 2010).

Se encontraron evidencias de mortalidad post-reproductiva de adultos y reemplazo anual  de  generaciones, lo que podría dar lugar a una estrategia semélpara, poco común entre  vertebrados pero ya antes descripta para otras especies marsupiales, tanto australianas como sudamericanas (Albanese, 2011).

Amenazas y conservación

  • IUCN: Preocupación Menor (LC) – 2015
  • RCE: sin clasificar.

Se han encontrado distintos ectoparásitos (pulgas y ácaros) y endoparásitos (nemátodos, ciclofilídeos y apicomplejos) en T. pallidior (Braun et al., 2010).

Es presa de varios carnívoros en la Patagonia, tales como el tucúquere (Bubo magellanicus) y la lechuza (Tyto alba). En el Desierto de Atacama es la segunda presa más común depredada por este último strigiforme (Braun et al., 2010).

Aunque se desconocen amenazas antrópicas mayores para la especie, es posible que ciertas poblaciones se vean amenazadas por conversión de hábitats naturales para otros usos (Braun et al., 2010).

Origen evolutivo

Tanto Thylamys pallidior como T. elegans comparte como ancestro a T. venusta; aislados periféricos de esta última especie se habrían dispersado a través de la Cordillera de los Andes, especiando en T. pallidior. La diferenciación de este último taxón habría ocurrido durante el Plio-Pleistoceno, durante el gran levantamiento de los Andes, cuando se comienzan a generar elevaciones similares a las actuales, quedando poblaciones aisladas dela llaca andina en altura. Esto habría gatillado la diferenciación de este taxón en la prepuna (Meynard et al., 2002).

Referencias

Albanese, M. S. (2011). Ecología de la marmosa pálida, Thylamys pallidior (Marsupialia, Didelphidae), en el desierto de Monte central. Mastozoología Neotropical, 18(1): 147-148.

Braun, J. K., N. L. Pratt y M. A. Mares. (2010). Thylamys pallidior (Didelphimorphia: Didelphidae). Mammalian Species, 42(856): 90-98.

D’Elía, G., J. Canto H., G. Ossa, L. D. Verde-Arregoita, E. Bostelmann, A. Iriarte, L. Amador, M. Quiroga-Carmona, N. Hurtado, R. Cadenillas y L. Valdez. (2020). Lista actualizada de los mamíferos vivientes de Chile. Boletín del Museo Nacional de Historia Natural, 69(2): 67-98.

Flores, D. A. (2006). Orden Didelphimorphia. En: Barquez, R. M., M. M. Díaz & R. A. Ojeda (eds.). Los Mamíferos de Argentina, Sistemática y Distribución. Sociedad Argentina para el estudio de los Mamíferos (SAREM).

Iriarte, A. (2008). Mamíferos de Chile. Lynx Edicions. Barcelona, España. 420 pp.

Iriarte, A., N. Lagos S. y R. Villalobos A. (2011). Mamíferos de la Región de Antofagasta.

Meynard, A. P., R. E. Palma y E. Rivera-Milla. (2002). Filogeografía de las llacas chilenas del género Thylamys (Marsupialia,Didelphidae) en base a secuencias del gen mitocondrial citocromo b. Revista Chilena de Historia Natural, 75: 299-306.

Muñoz-Pedreros, A. y R. E. Palma. (2009). Marsupiales. En Muñoz-Pedreros, A. & J. Yáñez-Valenzuela (eds.). Mamíferos de Chile. Segunda Edición. CEA Ediciones. Temuco, Chile.

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